La economía social constituye uno de los pilares fundamentales del modelo productivo y social que promueve ASATA. La nueva ley tiene como objetivo adaptar el marco normativo a las nuevas realidades económicas y sociales, alineándose además con las estrategias europeas de impulso a este modelo empresarial.
Refuerzo y modernización del modelo cooperativo
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva normativa es el conjunto de medidas dirigidas a fortalecer y proteger a las cooperativas, elemento central de la economía social.
Entre las principales novedades destaca el refuerzo de los mecanismos para combatir las denominadas “falsas cooperativas”. La norma clarifica los criterios que deben cumplir estas entidades, reforzando aspectos como la participación real de las personas socias en la actividad, la gestión democrática o la inexistencia de relaciones laborales encubiertas. También se fortalecen las facultades de la administración para actuar en aquellos casos en los que la fórmula cooperativa se utilice de manera irregular, endureciendo los supuestos de descalificación cuando se vulneran sus principios.
En paralelo, la norma incorpora mejoras en el régimen jurídico de las cooperativas orientadas a facilitar su desarrollo y adaptación a nuevos ámbitos de actividad. En este sentido, se impulsa el reconocimiento de fórmulas emergentes como las cooperativas de vivienda en cesión de uso o las comunidades energéticas, así como iniciativas vinculadas a la economía de los cuidados, la digitalización o la transición ecológica.
La ley también contempla medidas para simplificar los procedimientos administrativos que afectan a las cooperativas, promoviendo la reducción de cargas burocráticas, la digitalización de trámites y una mayor coordinación entre administraciones, con el objetivo de facilitar tanto su creación como su funcionamiento.
Impulso a nuevas fórmulas de economía social
Además del refuerzo del cooperativismo, la nueva ley promueve el desarrollo de fórmulas innovadoras dentro de la economía social, ampliando el alcance y la capacidad de impacto del sector. Entre ellas destacan las comunidades energéticas, el comercio justo o nuevas iniciativas vinculadas a la sostenibilidad y la cohesión territorial.
Actualización del marco de las empresas de inserción
La nueva ley de Economía social actualiza el marco de las empresas de inserción, ampliando y redefiniendo los colectivos en situación de vulnerabilidad que pueden acceder a estas iniciativas. Entre ellos se incluyen personas en desempleo de larga duración, jóvenes con dificultades de inserción laboral, personas migrantes o beneficiarias de rentas mínimas, adaptando así el modelo a las nuevas realidades sociales y reforzando su papel como herramienta de inclusión.
Un sector clave en la economía española
La aprobación de esta ley supone un nuevo paso en el reconocimiento institucional de la economía social como un sector estratégico. En España, este ámbito agrupa a miles de entidades y empresas que generan empleo y contribuyen a la cohesión social, representando una parte significativa del tejido productivo.
Con esta actualización normativa, se busca consolidar un modelo empresarial basado en la participación, la equidad y el compromiso con el territorio, reforzando especialmente el papel de las cooperativas como actores clave en la transformación económica y social.
