La Economía Social se consolida como un actor esencial para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y para una cooperación al desarrollo más eficaz, inclusiva y transformadora. Así lo revela el quinto informe sobre la Economía Social en la Cooperación Española (2018-2023), elaborado por la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), que analiza datos oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores mediante una metodología rigurosa que evidencia el impacto real y estructural de este modelo empresarial en el desarrollo de comunidades de todo el mundo.
Juan Antonio Pedreño, presidente de CEPES, recuerda que “lo que no se mide no se conoce, y lo que no se mide no se puede mejorar. Este informe nace precisamente para conocer mejor, valorar y reforzar la contribución de la Economía Social a la Cooperación española, en línea con la Estrategia Española de Economía Social hasta 2027. Sus resultados nos ofrecen claves para mejorar esta contribución en un momento en el que existe un amplio consenso, a nivel estatal, europeo e internacional, sobre el papel clave de la Economía Social en el desarrollo sostenible”.
Un modelo económico global plenamente alineado con la Agenda 2030 y la cooperación española
El informe confirma que la Economía Social es un modelo económico consolidado y de gran escala. A nivel internacional, más del 12 % de la población mundial —una de cada ocho personas— pertenece a alguna de las tres millones de cooperativas existentes. En España, la Economía Social representa en torno al 10 % del PIB, con más de 70.000 empresas y entidades que emplean a más de 2,5 millones de personas, actuando como un pilar clave del desarrollo económico y social.
La publicación de este estudio llega en un momento especialmente significativo. La Ley 1/2023 y el VI Plan Director de la Cooperación para el Desarrollo Sostenible reconocen explícitamente a la Economía Social como un modelo empresarial plenamente alineado con los objetivos de la política española de cooperación. Este reconocimiento supone un avance de enorme relevancia y, al mismo tiempo, una responsabilidad y una oportunidad estratégica para reforzar su contribución al desarrollo global, en coherencia con el respaldo que Naciones Unidas, la Unión Europea, la OIT y la OCDE otorgan a este modelo empresarial.
Impacto real en la cooperación al desarrollo
El informe analiza 1.829 registros oficiales, correspondientes a 971 proyectos ejecutados en 50 países, en los que interviene la Economía Social y que han movilizado 136,8 millones de euros de Ayuda Oficial al Desarrollo durante el periodo estudiado. De esa cifra, 43,8 millones de euros fueron gestionados directamente con la participación de entidades de la Economía Social, lo que evidencia su capacidad operativa, su conocimiento del terreno y su papel como socio estratégico en la cooperación internacional.

Proceso de formación para el uso de cocinas solares de un proyecto desarrollado por ASATA en Alto Milluni, Bolivia.
En este contexto, ASATA aparece recogida en el informe como entidad de la Economía Social con presencia en la Cooperación Española, lo que refuerza su papel institucional como agente comprometido con un modelo de desarrollo inclusivo y sostenible. A través de su área de cooperación, ASATA desarrolla proyectos en Bolivia, orientados al fortalecimiento social y económico, con especial atención a la promoción de la economía social, el empoderamiento de las mujeres y la mejora de las condiciones de vida en comunidades locales, en colaboración con entidades socias del territorio y con respaldo institucional. Su inclusión en el informe de CEPES pone de relieve la contribución de ASATA a una cooperación al desarrollo basada en la participación, el arraigo territorial y la sostenibilidad a largo plazo.
Más allá de los datos cuantitativos, el informe subraya cómo las entidades de la Economía Social impulsan el emprendimiento y la creación de empleo de calidad como herramientas clave para redistribuir la riqueza de forma más equitativa, generar cohesión social y fortalecer el tejido productivo, incluso en contextos de alta vulnerabilidad.
En palabras de Pedreño, “la Economía Social aporta un valor añadido diferencial a la cooperación al desarrollo gracias a un modelo de gestión empresarial que prima el fin social sobre el capital y reinvierte los beneficios para mejorar la vida de las personas. Su impacto se traduce en cohesión territorial y social, sostenibilidad a largo plazo y refuerzo de la gobernanza democrática, ya que son las propias comunidades las que impulsan su desarrollo”.
El informe destaca, además, que sus conclusiones se basan en evidencia empírica, obtenida mediante el procesamiento avanzado con inteligencia artificial de miles de registros oficiales de la Cooperación Española, posteriormente contrastados y analizados por el equipo de CEPES.
Contribución directa a la Agenda 2030
El estudio identifica contribuciones directas a 98 de las 169 metas de los ODS, con un impacto transversal en la Agenda 2030 y una especial incidencia en los siguientes objetivos:
- ODS 2 – Hambre Cero: 35,81 %
- ODS 5 – Igualdad de Género: 18,92 %
- ODS 4 – Educación de Calidad: 15,80 %
- ODS 8 – Trabajo Decente: 8,20 %
“Cuando se fortalece la Economía Social, se avanza simultáneamente en seguridad alimentaria, igualdad, empleo de calidad y cohesión social”, señala Pedreño. “Es una herramienta estratégica para acelerar el cumplimiento de la Agenda 2030 desde una dimensión emprendedora transformadora y con un impacto transversal en los ODS”. La sostenibilidad ambiental forma parte intrínseca de este modelo, especialmente en sectores como la agricultura, donde la agroecología, el cuidado del territorio y la preservación de los recursos naturales son pilares del desarrollo.
Una oportunidad estratégica para la cooperación internacional
A pesar de su eficacia demostrada, solo en el 21 % de los proyectos analizados la Economía Social aparece como objetivo central. Para CEPES, este dato pone de manifiesto la necesidad de avanzar hacia un mayor reconocimiento e integración de este modelo en la política pública de cooperación. “Para consolidar una cooperación internacional capaz de reducir desigualdades y construir sociedades más justas, la Economía Social debe ocupar un lugar prioritario”, afirma Pedreño.
En un contexto de renovada ambición para la política española de cooperación, disponer de evidencias sólidas sobre la contribución de la Economía Social resulta imprescindible. Gracias al apoyo del Ministerio de Trabajo y Economía Social, este informe permite orientar con mayor precisión la acción pública, visibilizar el potencial de las entidades de Economía Social y demostrar que el crecimiento económico puede y debe ir de la mano de la cohesión social y la sostenibilidad territorial.
CEPES, como máxima organización representativa de la Economía Social en España y miembro del Consejo Superior de Cooperación para el Desarrollo Sostenible, recoge en el informe un conjunto de propuestas y medidas orientadas a fortalecer e incrementar la participación de la Economía Social en la Cooperación Española, en coherencia con la Ley 1/2023, el VI Plan Director de la Cooperación Española y los compromisos europeos e internacionales en materia de desarrollo sostenible.
Con este informe, CEPES contribuye a reforzar el papel de España como referente internacional en el fomento de la Economía Social y en la proyección de un modelo económico que genera empleo de calidad, igualdad de oportunidades y un crecimiento que no deja a nadie atrás.
El informe completo está disponible para su descarga en el sitio web de CEPES.
